El problema con los días lluviosos es que mis lentes no tienen limpiaparabrisas.
Otro de los problemas es que los cerquillos recientemente cortados se te vuelven autónomos y leoninos con la humedad.
Y otro problema es que tu paraguas a lunares corre serios riesgos de ser masacrado por las ráfagas de viento montevideanas. He visto demasiados cadáveres de paraguas en las papeleras de la ciudad como para exponer el mio a tan infructuosa empresa.
Por ultimo, la lluvia es complicada también si no tenes ni un solo par de zapatos impermeables.
Por suerte, la felicidad sale 20 pesos y viene en forma de pompas de
jabón.

Esta semana tengo la misión de llenar la ciudad de pompas, pero ojo...Son contagiosas.
Ah, y no recomiendo hacer pompas cerca de personas mayores en la vía publica por que te miran mal. Y tampoco en el trabajo, por que todos van a querer usar tu "pompero". Aviso nomas.

